jueves, 1 de noviembre de 2018

Informe GIRA GUAYABO

Universidad Nacional de Costa Rica
Centro de Estudios Generales


Gira al Monumento Guayabo



Curso:

Ecología Indígena


Profesora:

Deborah Leal Rodrígues


Estudiante:

Allisson Villalobos Cascante
Diana Rosich




II Ciclo, 2018 






Gira Guayabo
Imágenes del lugar:






Historia del Monumento
El sitio arqueológico Guayabo permaneció como un lugar alejado del camino al puerto de Matina en el Caribe durante la Colonia e inicios de la República. Es apenas referido a mediados del siglo XIX por viajeros y a raíz de excavaciones para coleccionismo. Posteriormente Anastasio Alfaro, del Museo Nacional, recupera artefactos del sitio en 1891. En 1968, Carlos Aguilar de la Universidad Nacional de Costa Rica realiza excavaciones científicas y el sitio se da a conocer a nivel nacional. Poco antes, cerca del lugar se había establecido ya la colonia agrícola de Guayabo con familias afectadas por erupciones del volcán Irazú.
José Ramón Rojas Troyo, fue uno de los primeros propietarios de la Hacienda Guayabo.

Origen y desarrollo
En el Valle de Turrialba, 8 kilómetros al sur de Guayabo, se conocen herramientas de piedra de hace unos 12 500 años, hechas por cazadores recolectores, Sin embargo, la evidencia cultural más antigua en Guayabo es cerámica de alrededor de 1000 años A.C de un poblado agrícola. Otras ocupaciones se sucedieron en este sitio a lo largo de varios periodos. Cerca del año 1000 D.C toma fuerza la construcción de obras arquitectónicas. Es probable que el complejo de estructuras, hoy visible debido a excavaciones arqueológicas, hubiera sido desocupado antes de la colonización española en el siglo XVI.
Don Carlos Aguilar Piedra, fue el primer arqueólogo costarricense. Realizó estudios y excavaciones en Guayabo durante los años 60s y 70s.
Petroglifos
Son diseños grabados sobre rocas cuyo significado preciso se desconoce. En el Monumento Nacional de Guayabo existen alrededor de 36 y tienen motivos variados desde abstractos, hasta animales, siendo uno de los más reconocidos, el que observamos aquí. A este se le ha llamado el monolito del “Lagarto y el Jaguar”. Muestra un mamífero y un reptil o anfibio en caras opuestas de la piedra. La relación entre los dos animales ha sido interpretada como la alianza simbólica de pueblos, grupos o personas destacadas que interactuaron en la región de Guayabo y sus alrededores.
Flora y Fauna

A pesar de su reducido tamaño, el Monumento sirve de hábitat a una gran diversidad de plantas y animales. Los arboles dominantes son el higuerón, cedro, cantarillo, magnolia y la caragra. Bajo la sombra de aquellos crecen gran cantidad de especies como las heliconios, heliotropos y helechos arborescentes. Se mueven sigilosos el armadillo, caucel, oso colmenero, tolomuco y la guatusa. También se pueden observar perezosos.

Palenques 
Gran parte de las obras que usted observa son basamentos, pavimentos y muros. Los basamentos, en su mayoría circulares, servían de plataformas para construcciones, ya desaparecidas, hechas con madera, palma, bejuco y otros. Entre ellos había grandes palenques, posiblemente de techo cónico, que eran casas. Las plataformas altas, conocidas como "montículos", están integrados por voluminosos rellenos de tierra rodeados por muros de piedra. La forma cónica es propia de las casas más tradicionales de los indígenas que habitan regiones cercanas a Guayabo en la Cordillera de Talamanca.

El acueducto y sus colectores   
Estas piletas todavía están en funcionamiento y recogen agua de 2 manantiales -Forman parte de un sistema mayor de transporte de agua o acueducto. El agua del primer manantial llega a la pileta circular y de ahí viaja mediante un conducto por debajo de la calzada hasta la amplia pileta rectangular. La segunda agua hace lo mismo en dirección norte-sur hasta dicho tanque que luego desagua en la quebrada Lajitas. Se ha propuesto que las piletas colectoras contribuyen a limpiar el agua para tomar o para baños, quizá rituales. Ambos usos parecen imposibles. 

El montículo Central 
Esta imponente plataforma alta o "montículo" de 30 metros de diámetro y 3 metros de altura, es la construcción central del sitio. Constancia de ello es su alineación con la calzada. Caragra al sureste y la amplia plaza intermedia. La plataforma tiene un nivel de base más alto y 2 más pequeños que la elevan aún más. Muestra 2 escalinatas que además de acceso, le brindan apoyo a la estructura. Tenía tumbas en su interior tapadas con laja, de las cuales no se tiene información. Se interpreta como la base de un gran palenque que fue usado por el líder principalísimo. Esta plataforma ha sido objeto de varias excavaciones arqueológicas. 

Las tumbas investigadas por Anastasio Alfaro 
Aquí tuvieron lugar las primeras excavaciones documentadas en el sitio. En este espacio funerario, Anastasio Alfaro en 1891 abre una tumba tapada con lajas. Ya antes, otra gran sepultura contigua había sido excavada a solicitud José R. Rojas Troyo, por entonces dueño de la finca. Alfaro documenta los hallazgos que incluyeron una lápida y una mesa circular, finalmente talladas y decoradas en piedra, además de un objeto de oro. Rojas Troyo dona su amplia colección para dar inicio al Museo Nacional de Costa Rica. Sin duda se trata de un cementerio donde se enterraron individuos de alto rango en cercana proximidad al montículo central. 
Anastasio Alfaro, científico costarricense fue el primer director del Museo Nacional en 1887. 

Los caminos empedrados 
Las calzadas o caminos empedrados fueron vías para entrar o salir de manera controlada del sitio. En Guayabo existen dos calzadas a las que se les ha llamado Paloma y Caragra. Parte de esta última fue restaurada y está visible en un techo de 100 metros. Estas vías son rectas con longitudes que van entre los 4 y 5 kilómetros, aunque sus trayectos pueden extenderse a partir de otros asentamientos intermedios. Las calzadas fueron costosas y complejas obras que requirieron trabajos como selección y transporte de la piedra, destronque de árboles y rellenos de sustentación. 

Los retenes 
Estas estructuras de carácter simétrico resaltan las relaciones de poder en la organización de los cacicazgos, se les ha denominado "retenes", porque restringían el paso al asentamiento. 
Un individuo para entrar debía subir una serie de gradas de huella ancha y contrahuella pequeña, de manera que podía levantar la vista mientras subía. Posteriormente, ascendía por una escalinata de contrahuella alta que permitía llegar a la calzada. Sin duda alguna, era un acto simbólico, donde mediaba el respeto, debido a que entraba al lugar de residencia del principal líder del Valle de Guayabo.


Entrevista a los habitantes de la comunidad:
Don David; habitante de la comunidad desde hace un años y dos meses.
1.      ¿Por qué decidió venir a vivir a Guayabo?
Porque me pensioné y ya no quería ver tanta gente; entonces compre un terreno aquí.
2.      ¿Ha visto indígenas en el tiempo que ha vivido aquí?
Eso es lo que yo no entiendo, está el monumento con toda la historia de indígenas pero yo aquí no he visto indígenas pero ni en fotos. Si ustedes bajan a Turrialba ustedes lo pueden ver por todo lado, vienen de Grano de Oro, Platanillo y todos esos lados porque allá hay mucha gente indígena; vean esas montañas que se ven allá ahí si hay indígenas a lo loco toda esa parte. Pero exactamente aquí no hay.
3.      En temas de alquiler y compras de tierras ¿Cómo están los precios?
Vieras que aquí es barato, digamos esta casa que está aquí está en 80mil colones, esta que esta mas abajito de color amarrillo está en 50mil colones, aquella que esta por allá que está vacía por si quieren venirse está en  30 mil colones (señalando las casas)
4.      ¿A qué se dedican la mayoría de personas de aquí?
Aquí mucha gente trabaja agricultura y lo que es la lechería, quesos y café pero lo que yo mas he visto es lechería.
5.      ¿Cómo es el turismo acá?
Este es como el centro por el monumento entonces es donde más llegan a visitar y se ven más internacionales que nacionales.
Doña Berta Araya, habitante del pueblo desde hace 40 años.
1.      ¿Le ha gustado vivir aquí?
Si
2.      ¿Cuándo usted se vino a vivir aquí estaba en el colegio o en la escuela?
Estaba en la escuela, cuando mi papa compro aquí yo estaba en la escuela alla por Santa Tere donde vivía mi abuelito porque donde mi papa era administrador de una finca, no había una escuela entonces me mandaban a vivir con mis abuelitos para poder ir a la escuela. Cuando el compró aquí, compro a la par del monumento el cual expropió el gobierno por estar cerca del monumento entonces se lo quitaron pero ya en ese entonces vine a esta escuela ingresé en sexto grado.
3.       ¿Los colegios que tan largo está de aquí?
Aquí hay colegio en Torito, Santa Tere y en Turrialba. Casi todos están a una distancia semejante entre 40 - 45 minutos.

4.      ¿Es tranquilo el lugar?
Si, lo único que no es agradable para muchos es la falta de fuentes de empleo porque ya casi que ni recogiendo café genera ingresos entonces la mayoría viajan a Turrialba pero la dificultad es con las carreteras por los derrumbes.
5.      Además del desempleo ¿Cuáles otros problemas se ven por aquí como de comunidad?
Yo diría que la falta de algo donde se entretengan los jóvenes porque no hay nada, solo se reúne ahí en una esquina por las tardes a hablar y les llegan a ofrecer de todo. Lo único que hay es un salón de baile y unos bares
6.      ¿El monumento influye en algo en este sector?
Como comunidad muy poco por acá como negocio es el medio que nos trae clientela.
7.      ¿Este negocio es suyo o trabaja aquí?
Yo trabajo aquí, el negocio es de Miguel.
8.      ¿Cómo les va con este negocio?
En realidad el tiene este negocio por terapia de alguna forma por la zona, por lo verde del lugar pero en realidad por  que genere mucha ganancia no y menos con estos problemas de caminos. No digo que no haya clientela porque los fines de semana si suelen llegar familias y a veces algo de turismo.
9.      ¿Suelen venir más que todas personas nacionales o internacionales?
De los dos pero lo que es a hospedarse serian personas internacionales.

Estas fueron las dos entrevistas realizadas a las personas de la comunidad de Guayabo, gracias a estas y a las horas que estuvimos en el lugar se pudo notar con claridad que es un lugar tranquilo y relajante; en el caso de querer alejarse de la ciudad y su ruido; este lugar seria el perfecto para vivir con tranquilidad siempre y cuando se tenga en cuenta su mayor problema el desempleo.
Fotografía tomada en la soda donde se entrevistó a doña Berta.


Experiencia personal al ingresar al Monumento:
Diana Rosich: Al realizar el tour dentro del Monumento Nacional Guayabo pude realmente sentir una sensación de tranquilidad y armonía con el medio ambiente que me rodeaba. Además de aprender diversos datos acerca de mis antepasados indígenas por ejemplo como eran las tumbas en las que los sepultaban o los caminos hechos con piedras que ellos hacían por sí mismos. Todo el tour fue bastante enriquecedor al poder combinar armonía con el ambiente y aprendizaje al mismo tiempo.
Alison Villalobos: El Monumento me pareció muy interesante, ya que muestra el estilo de vida que tenían los indígenas y como construían todo tomando los mismos recursos que nos brinda la naturaleza.

El río, los árboles, las piedras, los animales, me dieron mucha paz y me permitieron tener una conexión con lo divino y con la energía indígena que habitaba allí mucho tiempo atrás.