Universidad
Nacional de Costa Rica
Centro
de Estudios Generales
Gira
al Monumento Guayabo
Curso:
Ecología
Indígena
Profesora:
Deborah
Leal Rodrígues
Estudiante:
Allisson
Villalobos Cascante
Diana
Rosich
II Ciclo, 2018
Gira
Guayabo
Imágenes
del lugar:
Historia
del Monumento
El sitio arqueológico
Guayabo permaneció como un lugar alejado del camino al puerto de Matina en el
Caribe durante la Colonia e inicios de la República. Es apenas referido a
mediados del siglo XIX por viajeros y a raíz de excavaciones para
coleccionismo. Posteriormente Anastasio Alfaro, del Museo Nacional, recupera
artefactos del sitio en 1891. En 1968, Carlos Aguilar de la Universidad
Nacional de Costa Rica realiza excavaciones científicas y el sitio se da a
conocer a nivel nacional. Poco antes, cerca del lugar se había establecido ya
la colonia agrícola de Guayabo con familias afectadas por erupciones del volcán
Irazú.
José
Ramón Rojas Troyo, fue
uno de los primeros propietarios de la Hacienda Guayabo.
Origen
y desarrollo
En el Valle de Turrialba, 8 kilómetros al sur de Guayabo,
se conocen herramientas de piedra de hace unos 12 500 años, hechas por
cazadores recolectores, Sin embargo, la evidencia cultural más antigua en
Guayabo es cerámica de alrededor de 1000 años A.C de un poblado agrícola. Otras
ocupaciones se sucedieron en este sitio a lo largo de varios periodos. Cerca
del año 1000 D.C toma fuerza la construcción de obras arquitectónicas. Es
probable que el complejo de estructuras, hoy visible debido a excavaciones arqueológicas,
hubiera sido desocupado antes de la colonización española en el siglo XVI.
Don Carlos Aguilar
Piedra, fue el primer arqueólogo costarricense. Realizó estudios
y excavaciones en Guayabo durante los años 60s y 70s.
Petroglifos
Son diseños grabados sobre rocas cuyo significado preciso
se desconoce. En el Monumento Nacional de Guayabo existen alrededor de 36 y
tienen motivos variados desde abstractos, hasta animales, siendo uno de los más
reconocidos, el que observamos aquí. A este se le ha llamado el monolito del
“Lagarto y el Jaguar”. Muestra un mamífero y un reptil o anfibio en caras
opuestas de la piedra. La relación entre los dos animales ha sido interpretada
como la alianza simbólica de pueblos, grupos o personas destacadas que
interactuaron en la región de Guayabo y sus alrededores.
Flora
y Fauna
A pesar de su reducido tamaño, el Monumento sirve de
hábitat a una gran diversidad de plantas y animales. Los arboles dominantes son
el higuerón, cedro, cantarillo, magnolia y la caragra. Bajo la sombra de
aquellos crecen gran cantidad de especies como las heliconios, heliotropos y
helechos arborescentes. Se mueven sigilosos el armadillo, caucel, oso
colmenero, tolomuco y la guatusa. También se pueden observar perezosos.
Palenques
Gran parte de las
obras que usted observa son basamentos, pavimentos y muros. Los
basamentos, en su mayoría circulares, servían de plataformas para
construcciones, ya desaparecidas, hechas con madera, palma, bejuco y otros.
Entre ellos había grandes palenques, posiblemente de techo cónico, que eran
casas. Las plataformas altas, conocidas como "montículos", están
integrados por voluminosos rellenos de tierra rodeados por muros de piedra. La
forma cónica es propia de las casas más tradicionales de los indígenas que
habitan regiones cercanas a Guayabo en la Cordillera de Talamanca.
El acueducto y sus
colectores
Estas piletas todavía
están en funcionamiento y recogen agua de 2 manantiales -Forman parte de un
sistema mayor de transporte de agua o acueducto. El agua del primer manantial
llega a la pileta circular y de ahí viaja mediante un conducto por debajo de la
calzada hasta la amplia pileta rectangular. La segunda agua hace lo mismo en
dirección norte-sur hasta dicho tanque que luego desagua en la quebrada
Lajitas. Se ha propuesto que las piletas colectoras contribuyen a limpiar el
agua para tomar o para baños, quizá rituales. Ambos usos parecen
imposibles.
El montículo
Central
Esta imponente
plataforma alta o "montículo" de 30 metros de diámetro y 3 metros de
altura, es la construcción central del sitio. Constancia de ello es su
alineación con la calzada. Caragra al sureste y la amplia plaza intermedia. La
plataforma tiene un nivel de base más alto y 2 más pequeños que la elevan aún
más. Muestra 2 escalinatas que además de acceso, le brindan apoyo a la
estructura. Tenía tumbas en su interior tapadas con laja, de las cuales no se
tiene información. Se interpreta como la base de un gran palenque que fue usado
por el líder principalísimo. Esta plataforma ha sido objeto de varias
excavaciones arqueológicas.
Las
tumbas investigadas por Anastasio Alfaro
Aquí tuvieron lugar
las primeras excavaciones documentadas en el sitio. En este espacio funerario,
Anastasio Alfaro en 1891 abre una tumba tapada con lajas. Ya antes, otra gran
sepultura contigua había sido excavada a solicitud José R. Rojas Troyo, por
entonces dueño de la finca. Alfaro documenta los hallazgos que incluyeron una
lápida y una mesa circular, finalmente talladas y decoradas en piedra, además
de un objeto de oro. Rojas Troyo dona su amplia colección para dar inicio al
Museo Nacional de Costa Rica. Sin duda se trata de un cementerio donde se
enterraron individuos de alto rango en cercana proximidad al montículo
central.
Anastasio Alfaro, científico costarricense
fue el primer director del Museo Nacional en 1887.
Los caminos
empedrados
Las calzadas o caminos
empedrados fueron vías para entrar o salir de manera controlada del sitio. En
Guayabo existen dos calzadas a las que se les ha llamado Paloma y Caragra.
Parte de esta última fue restaurada y está visible en un techo de 100 metros.
Estas vías son rectas con longitudes que van entre los 4 y 5 kilómetros, aunque
sus trayectos pueden extenderse a partir de otros asentamientos intermedios.
Las calzadas fueron costosas y complejas obras que requirieron trabajos como
selección y transporte de la piedra, destronque de árboles y rellenos de
sustentación.
Los retenes
Estas estructuras de
carácter simétrico resaltan las relaciones de poder en la organización de los
cacicazgos, se les ha denominado "retenes", porque restringían el
paso al asentamiento.
Un individuo para
entrar debía subir una serie de gradas de huella ancha y contrahuella pequeña,
de manera que podía levantar la vista mientras subía. Posteriormente, ascendía
por una escalinata de contrahuella alta que permitía llegar a la calzada. Sin
duda alguna, era un acto simbólico, donde mediaba el respeto, debido a que
entraba al lugar de residencia del principal líder del Valle de Guayabo.
Entrevista
a los habitantes de la comunidad:
Don David; habitante de la comunidad desde hace un
años y dos meses.
1. ¿Por
qué decidió venir a vivir a Guayabo?
Porque me pensioné y ya no quería ver
tanta gente; entonces compre un terreno aquí.
2. ¿Ha
visto indígenas en el tiempo que ha vivido aquí?
Eso es lo que yo no entiendo, está el
monumento con toda la historia de indígenas pero yo aquí no he visto indígenas pero
ni en fotos. Si ustedes bajan a Turrialba ustedes lo pueden ver por todo lado,
vienen de Grano de Oro, Platanillo y todos esos lados porque allá hay mucha
gente indígena; vean esas montañas que se ven allá ahí si hay indígenas a lo
loco toda esa parte. Pero exactamente aquí no hay.
3. En
temas de alquiler y compras de tierras ¿Cómo están los precios?
Vieras que aquí es barato, digamos
esta casa que está aquí está en 80mil colones, esta que esta mas abajito de
color amarrillo está en 50mil colones, aquella que esta por allá que está vacía
por si quieren venirse está en 30 mil
colones (señalando las casas)
4. ¿A
qué se dedican la mayoría de personas de aquí?
Aquí mucha gente trabaja agricultura
y lo que es la lechería, quesos y café pero lo que yo mas he visto es lechería.
5. ¿Cómo
es el turismo acá?
Este es como el centro por el
monumento entonces es donde más llegan a visitar y se ven más internacionales
que nacionales.
Doña Berta Araya, habitante del pueblo desde hace 40
años.
1. ¿Le
ha gustado vivir aquí?
Si
2. ¿Cuándo
usted se vino a vivir aquí estaba en el colegio o en la escuela?
Estaba en la escuela, cuando mi papa
compro aquí yo estaba en la escuela alla por Santa Tere donde vivía mi abuelito
porque donde mi papa era administrador de una finca, no había una escuela
entonces me mandaban a vivir con mis abuelitos para poder ir a la escuela.
Cuando el compró aquí, compro a la par del monumento el cual expropió el
gobierno por estar cerca del monumento entonces se lo quitaron pero ya en ese
entonces vine a esta escuela ingresé en sexto grado.
3. ¿Los colegios que tan largo está de aquí?
Aquí hay colegio en Torito, Santa
Tere y en Turrialba. Casi todos están a una distancia semejante entre 40 - 45
minutos.
4. ¿Es
tranquilo el lugar?
Si, lo único que no es agradable para
muchos es la falta de fuentes de empleo porque ya casi que ni recogiendo café
genera ingresos entonces la mayoría viajan a Turrialba pero la dificultad es
con las carreteras por los derrumbes.
5. Además
del desempleo ¿Cuáles otros problemas se ven por aquí como de comunidad?
Yo diría que la falta de algo donde
se entretengan los jóvenes porque no hay nada, solo se reúne ahí en una esquina
por las tardes a hablar y les llegan a ofrecer de todo. Lo único que hay es un
salón de baile y unos bares
6. ¿El
monumento influye en algo en este sector?
Como comunidad muy poco por acá como
negocio es el medio que nos trae clientela.
7. ¿Este
negocio es suyo o trabaja aquí?
Yo trabajo aquí, el negocio es de
Miguel.
8. ¿Cómo
les va con este negocio?
En realidad el tiene este negocio por
terapia de alguna forma por la zona, por lo verde del lugar pero en realidad
por que genere mucha ganancia no y menos
con estos problemas de caminos. No digo que no haya clientela porque los fines
de semana si suelen llegar familias y a veces algo de turismo.
9. ¿Suelen
venir más que todas personas nacionales o internacionales?
De los dos pero lo que es a
hospedarse serian personas internacionales.
Estas fueron las dos entrevistas realizadas a las personas
de la comunidad de Guayabo, gracias a estas y a las horas que estuvimos en el
lugar se pudo notar con claridad que es un lugar tranquilo y relajante; en el
caso de querer alejarse de la ciudad y su ruido; este lugar seria el perfecto
para vivir con tranquilidad siempre y cuando se tenga en cuenta su mayor
problema el desempleo.
Fotografía
tomada en la soda donde se entrevistó a doña Berta.
Experiencia personal al ingresar al
Monumento:
Diana
Rosich: Al realizar el tour dentro del Monumento Nacional Guayabo pude
realmente sentir una sensación de tranquilidad y armonía con el medio ambiente
que me rodeaba. Además de aprender diversos datos acerca de mis antepasados
indígenas por ejemplo como eran las tumbas en las que los sepultaban o los
caminos hechos con piedras que ellos hacían por sí mismos. Todo el tour fue
bastante enriquecedor al poder combinar armonía con el ambiente y aprendizaje
al mismo tiempo.
Alison Villalobos: El Monumento me pareció
muy interesante, ya que muestra el estilo de vida que tenían los indígenas y
como construían todo tomando los mismos recursos que nos brinda la naturaleza.
El río, los árboles, las piedras, los
animales, me dieron mucha paz y me permitieron tener una conexión con lo divino
y con la energía indígena que habitaba allí mucho tiempo atrás.




